Doña Elvira Martínez de Chabol / Archivos del Sur

23/03/2022 Gerardo Ghioldi

subcomision

Son varios los esfuerzos por recuperar las historias de la región: las “personales”, historias que se cuentan entre las primeras familias pobladoras entre tortas fritas y mates amargos en los largos inviernos cordilleranos; y están las “institucionales” como los cursos de Rolando Bel promovidos por ATEN, el taller de Historia oral: Las Historias de Vida y la Historia Oral. Aportes para la construcción de historias regionales y locales coordinado por el profesor Pablo Bestard  y promovido por nuestra compañera Mechi Palavecino en 2013, los trabajos prácticos escolares, la labor del Museo Histórico Regional de VLA, la enorme tarea de recolección y difusión de Conrad Meier, los aportes de los diarios digitales de la localidad y el proyecto de Recuperación de Memoria Oral de Archivos del Sur, subcomisión de la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer de Villa la Angostura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carta topográfica Ejército Argentino – 1944 - Puerto Chabol

Esta entrevista fue realizada por la lic. Mónica Hunko en el marco del proyecto de Puesta en valor del Patrimonio Oral y Arquitectónico de Villa La Angostura durante el año 1999. Actualmente la licenciada está a cargo del Museo Histórico Regional de Villa La Angostura.


Solo se extractan las partes más importantes. Fue publicada en el libro de Archivos del Sur “Los Chabol del Colorado” en abril de 2007 que se puede conseguir en la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer. 

El poblamiento del Perilago Nahuel Huapi desde Punta Millaqueo hasta Rincón a fines del siglo XIX hasta la llegada de Parques Nacionales en 1934 registra la llegada de una serie de familias de distintos orígenes, alemán chileno, criollo chileno y mapuche que conformaron un grupo de poblaciones productivas muy importantes para toda la región. Era tal la producción, como nos contaba Conrad Meier, que había un excedente de alimentos de primera calidad que era trasladado en lanchones (el emblemático El Cóndor y su capitán Marquez) hacia Bariloche y Villa La Angostura para su comercialización. Este gran esfuerzo  productivo permitía a las familias del Perilago intercambiar por los vicios y dar la vuelta del año redondo. 


Plano Ejército Argentino sección Puerto Tigre y La Estanzuela

Los Eggers, los Martin, los Epuyao, los Cayun, los Lleufu, las tres poblaciones Martínez: Lorenzo, Tomás y Sabino, junto a los Monsalve en Rincón cierran este enorme y casi desconocido Perilago del Parque Nacional Nahuel Huapi. 
Injusto sería no nombrar a otras poblaciones históricas, algunas de las cuales fueron desalojadas en la peor época del PNNH durante los años de plomo dictatoriales: los Pinuer, los CuiCui y los Rios. Los Penel, los Cárdenas y don Abrahán Pacheco de Última Esperanza. Los Sobarzo y Guananja  en Rincón. Todos enriquecieron la historia local.

También el turismo de elite empezó a visitar nuestra región con la llegada del tren a Bariloche y la construcción, en paralelo, de hoteles de primera categoría como fue el emprendimiento de los Capraro en Correntoso, el hotel Espejo de los Meier y el hotel Ruca Malen en la costa norte del Correntoso. Las cruzadas en barco hasta las poblaciones de Lorenzo, Tomás y Sabino Martínez y su traslado a caballo hacia el Cerro Dormilón son míticas. Los inicios del sky en dicho cerro y la construcción del refugio hicieron muy conocida esta región de deslumbrante y arisca belleza. También los aserraderos, entre ellos, el más importante de la zona, El Chucao y la llegada de familias adineradas a El Machete y el club C.U.B.A que dejaron su impronta. 




Plano Ejército Argentino sección El Chucao y el Machete población Lorenzo Martínez y club CUBA

Pero vayamos a este relato en primera persona de la vida de doña Elvira Martínez, argentina, hija de Tomás Martínez (padre), nacida alrededor de 1908(¿?), casada con don Anselmo Chabol. Don Anselmo había nacido en la ruralidad de Osorno, Chile un 21 de abril de 1893. Sus padres fueron don Atanacio Chabol y Rafaela Mansilla. Del matrimonio de Anselmo y Elvira nacen en El Colorado (población Chabol) tres varones Pablo, Juan y Samuel y seis mujeres: Delia, Rosa, María, Elba, Fresia, Porfilia (Pila) y Silvia la menor de todos. Otros hijos fallecieron siendo pequeños. A muchos pudimos entrevistar: Juan, Samuel, Elba, Silvia también a Azucena y a Blanca. Seguimos en la tarea que sus memorias no se olviden en la dinámica histórica de Villa La Angostura y esperamos los aportes de sus descendientes.



Permiso Precario de Ocupación y Pastaje 005  -población Anselmo Chabol- archivo Parques Nacionales.

Vayamos a la rica entrevista que realizó Monica Hunko hace tantos años.  Recordemos que algunos protagonistas han fallecido.

…Yo llegué en el año ´30 a este lugar, el 5 de febrero, venía de Bariloche porque yo trabajaba en Bariloche, estuve tres años trabajando en una casa de familia en Bariloche. A los tres años agarré y me volví a mi casa, a mi querencia.
Nací al lado del club Machete, en un lugarcito que se llama El Chucao1.
A Chabol (Anselmo) lo conocía de antes, éramos parientes, nos conocíamos de chicos, él era más grande, nos conocimos en el Club Machete2, ahí vivían ellos. 
Ellos (los Chabol) primeramente vivieron en La Estanzuela3, él con sus padres.
En el paraje Colorado vivieron pocos años porque el padre de él se enfermó y “se” falleció de este lado donde una señora que daba remedios, pero no sufrió y la señora de él quedó en casa, en El Colorado.
Después la abuelita (Rafaela Mansilla) “se” falleció en su casa.
El viejito Chabol venía de Chile, los Eggers de La Estanzuela lo fueron a buscar a Chile para que venga a trabajar. Después se volvieron a Chile y volvieron y se quedaron.
La casa en El Colorado la construyeron los dos, el hijo y el padre. 
La casa fue construida en 1919 y todavía existe…

Ficha poblador fronterizo – 1938 – Anselmo Chabol – archivo Parques Nacionales

…Se vivía de los animalitos, para comer y si se podía se vendía. 
El trabajo que había que hacer era de mujer y de hombre, yo me ocupaba de los animales, cuando la abuelita estaba muy viejita, yo era la dueña del campo y los animales.
Tuve 15 hijos, algunos fallecieron, yo supongo que del trabajo, yo caminaba mucho.
De los varones tres se me fallecieron y tres están vivos. El resto mujeres. 
Yo me levantaba a las cuatro de la mañana, ordeñábamos, se trabajaba la leche en el queso. 
En ese tiempo el gallo era el reloj, yo no sentía enfermedad, había mucho trabajo que hacer. 
Para las compras había un negocio en el Correntoso primero4, se iba en bote a remo si, después fue un bote a vela, andaba con viento y con eso se venía a Correntoso a hacer las compras. 
También había un negocio en Puerto Manzano5, los dueños eran Pablo Bolh y Leonardo Arduser. Estaba sobre la costa, hoy en día está todavía. 
¿Sabe cómo llegábamos? En la Angostura (en el Istmo) pasábamos la embarcación a la rasta a la otra bahía, así era más cerca, a mi abuelo (Martinez) se le ocurrió hacer unas rueditas de madera.
También estaba el Cachirulo y remolcadores, pero eso fue mucho después.
También se comía de lo que se cosechaba.
Lo que se compraba era la harina, la sal, la yerba, la azúcar, el te, el café.
Cuando estuve en Bariloche mi marido iba de visita, mis patrones tenían un negocio, una despensa, de ahí también se surtía, él llevaba cosas de la casa, llevaba quesos y los vendía. Se iba en el gran vapor El Cóndor. Hacia todo un recorrido, iba de puerta a puerta, era muy bueno. El capitán se llamaba Daniel Márquez…


 

Un emblema del lago Nahuel Huapi - El Cóndor – Archivo Visual Patagónico

…Con los partos cuando estaba mi abuelita ella me atendía. Después cuando se falleció, me atendí yo sola. Tenía una hija mayor, ella me alcanzaba cualquier cosa. 
El parto era de rodillas y cuando estaba el bebe, íbamos a la cama, se cortaba el cordón con una tijerita. 
En aquellos años no había médicos, no, no. 
Hasta los 18 años no salí a ninguna parte, solamente al campo, hasta que mis hijos fueron grandes. 
Íbamos a lo de los abuelos. Mi papá vivía en la costa del Colorado, pero más arriba, más cerca del club Machete y mi mamita vivía, porque ellos se separaron, y se fue a vivir para el lado de la Estanzuela.
Los chicos siempre trabajando, en el campo, en la quinta, solo salieron cuando hombres a buscar trabajo. 
Los juguetes de los chicos se los hacían ellos mismos. 
Juan me acompañó a la Villa la primera vez en bote a los 9 años. 
Los chicos no tuvieron escuela, porque no conocíamos nosotros escuela en aquellos años.
Parques apareció después de que nosotros vivíamos ahí ¡Cuántos años! 
Porque antes era Tierras y Colonias. Era mucho mejor porque no había ningún problema. 
Nosotros no podemos decir que los de Parques Nacionales se hayan portado mal con nosotros, nunca. No nos permitían muchos animales, con la leña nunca tuvimos problemas. 
La casa está hecha toda de ciprés, labradas a mano las vigas, todo hecho a mano, tiene una cocina, comedor y varias habitaciones. Hay corrales para los animales…

Don Anselmo Chabol en Quetrihue – colección Pila Chabol.

…Yo me crié con mis abuelos Martínez, ellos vivían en El Arbolito donde vive mi primo Luís Martínez. 
Se hacía fiesta para el día de los Santos, los viejitos no querían trabajar ese día, para San Juan, San Antonio, ese día se salía a pasear al campo, Santa Rosa. 
Antes cuando éramos chicos ya había nieve, era muy nevador. 
Se hacían un cordero asado con papas hervidas, pan casero, la receta para hacerlo, el de trigo, lo machacábamos, que se le salga la pelusa, se lavaba bien lavadito, se molía y hacíamos catutos. 
También se rallaba la papa también, se exprimía, se le pone sal y se hacia el pancito, quedaba de rico. 
Se comía mucha verdura. 
Con el maqui se lo hervía y se hacía un jugo para la tos…

Doña Elvira junto a Pila, Silvia, Martin Heraldo y nietas – colección Pila Chabol.

…La nevada del ´44 fue terrible, en ese año tuve un bebé, una nena que ahora está en Bariloche. 
En el terremoto estábamos navegando con Juan y una hija que se me falleció y nos agarró en la mitad del lago, bastante cerca de la otra costa. Las olas eran más fuertes en la costa que en el medio del lago, fue bastante feo, después reventó el Puyehue y cubrió todo de cenizas.
En los años ´30 se oscureció el mundo, a las doce del día parecía de noche yo era chica en aquellos tiempos, fue muy feo pensábamos que iba a ser el fin del mundo, mis abuelos lloraban, había una tormenta de truenos, relámpagos y los temblores cada 10 minutos, se oscureció por la ceniza, se murieron los animales por comer la ceniza…



Doña Elvira junto a Elba y Silvia en el Colorado colección Elba Chabol

Notas

1) En el paraje El Chucao funcionó un importante aserradero concesionado por Parques Nacionales a Saly Brasch entre las décadas del ´50 y ´60. Después lo compra Jorge Breide, siendo su cuidador Bartolo Catrinao. Cuenta Conrad Meier que don Bartolo esperó inútilmente a su patrón por 25 años. Está ubicado a 1,5 km del río Machete.

2) El Country Club El Machete fue creado en 1968 por sus actuales propietarios en una fracción de los lotes 50 y 51. Por el paso Millaqueo se comunicaba directamente con Chile. En 1930 fue poblado por un excéntrico prusiano, el Barón Lilienthal. La máquina de vapor Locomobile que está en la Plaza de los Pioneros en Villa La Angostura, formaba parte de la maquinaria destinada al aserradero de El Chucao.(Conrad Meier) Las vías, generadores y demás partes se hundieron en el lago por el excesivo peso que tenía la balsa donde se transportaba.

3) La Estanzuela, propiedad ubicada en el lote pastoril nº 73 de la Colonia Agrícola Pastoril Nahuel Huapi, en la sección Millaqueo. Su primer propietario fue Conrado Eggers. Los Eggers son una numerosa familia de origen alemán que originariamente poseían tierras en el sur chileno. En el censo de 1895 figura Conrado Eggers e Isora Pardo con sus once hijos como pobladores de Vega Maipú (San Martín de los Andes). Para 1899, Conrado está encargado de las once mil hectáreas que había gestionado el Dr. Marcos Zorrilla, ubicadas en la península Huemul. Luego esas tierras fueron vendidas a Aarón Anchorena y Ortiz Basualdo. En 1902 se le adjudica a Conrado el lote nº 73 y a su hijo Armando el nº 74. Está ubicado al pie del cerro Millaqueo, justamente donde Antonio Millaqueo tenía un par de rukas (casas). Según el informe de 1907 tenía mejoras muy importantes, entre ellas, el mejor chalet de la Colonia con 9 cuartos. Para ese año, el presidente de la Nación, Figueroa Alcorta, ratifica la escritura (expte. 8.130 E - 1907) y Conrado Eggers pasa a ser propietario. En 1908 el gobierno nacional retira de la oferta pública los lotes libres de la Colonia Agrícola Pastoril Nahuel Huapi para incorporarlos al Parque Nacional. Por falta de caminos, tenía un acceso naval llamado Puerto Venus, nombre derivado del velero que el ingeniero naval Otto Muhlempfordt construyó para Eggers. Además de contar con una herrería y una carpintería muy completa, también se podía consultar una biblioteca muy importante en libros alemanes. Resumen del completísimo trabajo de Ricardo Vallmitjana que realizó para el Archivo Histórico Regional, Bariloche,  “A cien años de la Colonia Agrícola Nahuel Huapi”.pag. 13,14 y 15.

4) Don Primo Capraro se asocia a Baratta, adjudicatarios del lote pastoril nº 8. Allí montó un aserradero y un pequeño hotel que luego se transformaría en el mítico Hotel Correntoso. Con el aumento de la población anexó un almacén de Ramos generales. Ver” Pioneros del Nahuel Huapi”, Roberto Marimon, pag.  21” Con el tiempo, don Enrique Lûhrs, suizo y docente en Bariloche, administra el boliche. Ver Coti Carmoney, Archivos del Sur, pag. 23 y 60.

5) El boliche en Puerto Manzano era de propiedad de los suizos Pablo Buol y Leonardo Arduser desde 1913. Estaba ubicado en la bahía de Puerto Manzano. Tenía un muelle donde atracaba El Cóndor y otras embarcaciones del Nahuel Huapi. También funcionó un lugar de pernocte. Trabajó durante varias temporadas. Era un lugar donde se realizaba un activo trueque de cueros, lanas,carne, quesos y hortalizas con los pobladores de la zona. Finalmente Buol y Arduser venden la propiedad en 1921 al escocés don Ernesto Jewell. Ver “Pioneros Nahuel Huapi”, Roberto Marimon -  pag. 26 y 27, los libros de Arduser, y  en “A Cien años de la Col. Agrícola Nahuel Huapi” de Vallmitjana.

6) Don Tomás Martínez, nació en Río Bueno, pcia de Valdivia, Chile, el 4 de diciembre de 1884. Hijo de Tomás Martínez  y María Inés Vejar. Se casa con Elvira Alastenia Olivero, nacida en Osorno el 12 de julio de 1900. Sus hijos fueron: Carlos, María Inés, Enrique, Julio, Margarita, Juana y Tomás (Segundo)  según el censo del 20 de julio de 1938, realizado por la seccional El Rincón de Parques Nacionales. Albina, la menor nació en 1941. Ocupa el lote nº 57, llamado El Macal, siendo un permisionario precario (PPOP) cuyo nº es el 0052 otorgado el 11 de abril de 1940. En 1956 APN realiza las fichas personales de los pobladores de la zona Norte del Nahuel Huapi y se asevera que Tomás Martínez está en el Parque desde 1905 y en el Macal desde 1911. Según Tomás Martínez hijo están desde 1904. El censo de 1965, realizado por el guardaparques Caviglia, asevera que don Tomás, debido a su avanzada edad, vende los vacunos quedándose con los lanares que son mas fáciles de manejar. El 18 de octubre de 1968, fallece Don Tomás quedando doña Elvira a cargo de la población. El 21 de enero de 1972 fallece doña Elvira. Según el guardaparque Raúl González que hizo un relevamiento de pobladores en el Perilago en 1980, la población estaba abandonada desde 1978. Por resolución, en abril de 1979, Parques Nacionales deja sin efecto el permiso precario, procediéndose a su desalojo. Leer versión de Tomas (h) Martínez acerca de estos hechos. En Pioneros de Los lagos andinos”, tomo I Arlette Neyens 

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