Leer la continuidad, nuestro desafío y motor

24/03/2026 La Bayer Band

subcomision

Quizás uno de los actos políticos más urgentes este 24 de Marzo de 2026, es reconocer la continuidad de un proyecto político que ha encontrado variadas expresiones en el tiempo. Porque concentrar riquezas necesita desarticular pueblos.

El despojo de tierras, los fusilamientos de obreros en la Patagonia, el Plan Cóndor después, los traslados de la muerte, hoy el protocolo anti piquete, la represión, el industricidio. No son hechos aislados. Es la misma línea.

Toda vez que los pueblos se organizan, un aparato represor reacciona para sostener el plan económico. Siempre el mismo: concentrar en pocos lo que es de todos. 

En la década del 70 la fuerza de la organización social fue obstáculo para abrir la economía al capital financiero. Entonces coordinaron dictaduras a nivel continental. El Plan Cóndor fue desplegado en Bolivia, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, Argentina. 

Cuando decimos NUNCA MÁS, hablamos de la persecución, del dolor físico, del desarraigo, de los asesinatos. Pero también decimos NUNCA MÁS a lo que lo hizo posible: la deuda que paga el pueblo, la concentración de la tierra, el vaciamiento de las instituciones que sostienen el tejido social. 

Por eso leer La Patagonia Rebelde. Bayer escribió sobre los fusilamientos de 1921 y sobre la dictadura del 76 como capítulos del mismo libro. Reconstruyó una continuidad, un mapa que se sigue repitiendo.

El patrón se lee en nuestro propio presente. Desocupación, deterioro de la salud pública, vaciamiento de la educación, jubilaciones que humillan. Un relato que presenta la Democracia como problema y el mercado como solución. Así se construye consenso, desde la tergiveración del sentido común.

Las dictaduras no se expresaron sólo de noche. La normalidad fue y es una máquina política. Hoy opera entre fronteras militarizadas de un imperialismo que encontró formas aún más eficientes de desplegarse.

Si no leemos la historia, el presente parece neutral. El despojo parece paisaje y la desigualdad siempre destino. 

Bucear en la memoria es recordar que lo que pasa no es inevitable, no es casual. Un hilo conecta la estancia La Anita de los fusilamientos de 1921 con los centros clandestinos del 76, y ello con la represión de cada semana, la entrega de los ríos, los bosques, la tierra común, la criminalización de nuestras juventudes, la precarización del trabajo.

Pero en cada momento de esta historia, hubo gente que resistió. 
Esa resistencia no es siempre visible, no es siempre blanco de un algoritmo. Lo que crece desde abajo, tendiendo urdimbre, es el pueblo, sus cotidianeidades, sus puntos de fuga, sus disrupciones. 

> Hay que mantener en un obstinado presente, con toda su sangre y su ignominia, algo que ya se está queriendo hacer entrar en el cómodo país del olvido", Julio Cortázar, 1981.

Hoy nos encontramos en la plaza de la memoria. La pregunta es si estamos leyendo la línea. Si la leemos, cómo cambiamos el cauce del río?