24 de Marzo: VERDAD, MEMORIA Y JUSTICIA

25/03/2024 La Bayer Band

subcomision

1976.

Por aquél entonces otras narrativas posibles comenzaban a manifestarse a lo largo de Latinoamérica, otros sentidos se cultivaban al calor de las organizaciones sociales. Vanguardias obreras, juveniles y culturales

En ese contexto, otro golpe de Estado, un 24 de Marzo que suena desde hace 48 años en nuestra memoria

La persecución, la tortura, los encierros, el aislamiento, la desaparición, los asesinatos, y el exilio. Así el paisaje de las noches más oscuras, de los días más largos, del tiempo sin tiempo.

¿Quién soy? ¿Quiénes somos? ¿Por qué desconfiar del presente? ¿Por qué recurrir a la memoria?  

Se nos censura para que perdamos conciencia del tiempo en que vivimos, cómo estamos, de dónde venimos. Por eso la infraestructura de control ejercida: disciplinamiento de los cuerpos, genocidio y censura.

La represión a la cultura fue funcional y necesaria para el cumplimiento integral de un plan sistemático de reestructuración social, cuyo objetivo era principalmente la imposición de otro paradigma económico. Desmantelaban los procesos de industrialización nacional para desplegar una matriz de corte liberal a través de un sistema decisional monopolizado y autoritario.

Los archivos recuperados de la represión, exhiben la burocratización y administración del terrorismo de Estado.

La quema de libros fue un eslabón dentro de la cadena represiva sobre la cultura.  A las fogatas le siguieron el secuestro y desaparición forzada de estudiantes, escritores, científicos, periodistas, obreros, y todo el conjunto social que pudiese representar una amenaza.

Arrancados de sus camas en medio de la noche, arrastrados desde los centros de redacción, desde las fábricas, las universidades, hasta los descampados, hasta los centros clandestinos de detención. Fueron fusilados, torturados, abusados. Desaparecidos. Robaron a sus padres sus cuerpos, y a sus hijos la identidad.

Por eso, mantener viva la memoria colectiva.

Por eso, encontrarnos en las calles. Poner el cuerpo.

Por los que dejaron la vida. Por los desaparecidos. Por los compañeros. Como contrapunto a la sustracción de las muertes.

Portamos en nosotros las heridas, el quiebre, las ausencias, el tejido de identidades que continuamos reconstruyendo. Y portamos también las semillas que pujan por las vidas más comunitarias. La historia de nuestros pueblos hacen de nosotros quienes somos.

Hagamos memoria. Registremos los patrones de acción que se repiten. 

Las políticas económicas que traen ajuste al pueblo, despidos, extranjerización, extractivismo de nuestros recursos comunes, la desarticulación de la economía popular…todo ello necesita romper la organización social para ser. 

Construyamos como respuesta, líneas de fuga colectivas. 

Es menester defender los espacios que habiliten los encuentros, la reproducción de las culturas, el conocimiento libre, donde circule la palabra y se respete la escucha. Necesitamos refugios desde donde crear formas más solidarias de habitar el mundo.

En este espacio comunitario que es la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, creemos que la literatura ha sido y debe seguir siendo también, testimonio. Esta biblioteca se erige y se propone como pilar de la memoria. Las puertas abiertas. 

Recientemente, supimos del ataque a la compañera de H.I.J.O.S, justo en la semana de la memoria. Otro hecho que busca disciplinar, a través del cuerpo de una persona al cuerpo social. Violencia política. Ella milita por los Derechos Humanos, y acá estará el pueblo despertando contra quienes pretendan aplicar el terror. Dijimos NUNCA MÁS.

Más de 300 personas en las calles de Villa La Angostura, y el recuerdo presente de quienes fueron detenidos y desaparecidos en la provincia del Neuquén. 

30.400 compañeras, compañeros y compañeres desaparecidxs, PRESENTES, AHORA y SIEMPRE.

 

Fotografía de la marcha tomada de la cobertura de Diario Andino.