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Margarita Beatriz Cornelio

VIERNES 23 DE ABRIL DE 1999

MARGARITA BEATRIZ CORNELIO

Una sola abuelita conocí, la mamá de mi mamá, se llamaba Manuela. Tengo la tía de parte de mamá en Cuyín Manzano, tiene 96 años, ella es de los “Damas”, todavía está viva. (Doña Tila)

Ellos estuvieron desde hace mucho en Cuyín, vive con un hijo, el otro hijo trabaja acá en la municipalidad, en la placita de la Villa , le dicen el “Polo”, el es primo hermano mío.

Supongo que hace 80 años están ahí.

Nací en el Ragintuco, donde estaba mi abuelita , Manuela, era un ranchito así nomás, de ahí nos cruzamos a Huemul, vivimos en un puesto en el campo, hasta que tuve unos 15 años, ahí bajamos en Huemul a la costa del lago, estuve hasta los 22 años .En ese lugar vivían mis abuelos paternos, entre Las Flores y Santa Maria, ahora esta un sr. Broder que le compró a mi tío, Alfredo “Pilón” Barbagelatta, ahí están enterrados mis abuelitos, en ese lugar es donde se crió mi papá.
Lo que pasa que yo solo estoy reconocida por mi mamá, mi papá se llamaba Manuel Celestino Barbagelatta, era hermano del tío Pilon. Ahí estuve hasta los 22 años, donde me fuí a Bariloche.

Nací en 1934 , somos 6 hermanos, el mayor está muerto se llamaba Eusebio. También están Eduardo,, Alsira , Nora y Nelly de Esther.

A la única que no reconoció papá fue a mí, él trabajaba en las balsas , llevando madera por el río Limay, al llegar acá si pasaba un mes y no me reconocían cobraban la multa, mamá no estaba casada por la ley, entonces no me pudo reconocer con el apellido Barbagelatta, quedé con el apellido Cornelio, así que soy guachita.

Papá nunca nos quiso mandar a la escuela, solo al mayor lo mandó un año a Bariloche y dijo que las mujeres no necesitaban ir a la escuela porque eran amas de casa, así que no la conocí.

Yo tenía mucho deseo de estudiar para recibirme de enfermera o ser modista, ese era mi tema. Una vez el tío Pilón me fue a buscar para llevarme a estudiar a la Villa, pero papá era muy serio, cuando decía que no era no y listo.

Ahora hay un camping de Adventistas, donde vivíamos nosotros, que era el campo del tío Raúl, ahora hay unas casas nuevas. Donde debe quedar algo es en la casa arriba del Huemul, debe haber un árbol, y debe estar la forma de la casa, porque era de postes parados.

Se llega por el mismo río Huemul bien arriba, en medio del campo, quedaría a una hora caminando desde la ruta, ahí nos criamos. Mamá ordeñaba , hacía y vendía quesos, hacía chacra de nabos de esos grandes, de papa.
Nosotros quedábamos solitos porque papá se iba con las balsas, debe quedar un álamo, la población quedaba de la mano derecha del río (según se vea desde la Villa), ahora no hay nada, esto fue para el año 1941, me acuerdo por que llegó mi hermana que es 7 años menor que yo.

.En Bariloche me junté, hice pareja con Carlos Humberto Ortiz y me vine a vivir a Huemul, con él a un aserradero, de un tal Balzarotti de Bariloche, después nos fuimos al brazo Tristeza, detrás del Llao Llao, estuvimos como 2 años.

Nuevamente nos volvimos a Huemul, después al Chucao como 4 años.
Al final, yo me vine por los estudios de los chicos a la Villa. Me vine sola a vivir a la casa de Jean Pierre Raemdonk, mandé a los dos mas grandes a la escuela y con la chiquita trabajaba, trabajé en lo de Llavallol, también en lo de Michel Raemdonk, también en hoteles, planchaba para poder mandar a los chicos a la escuela.
Mi marido enojado porque me había ido, pero yo sabía que a mí me hacía falta el saber leer y escribir y yo quería que ellos aprendiesen, después se vino. Después trabajé en lo de Margarita Misurak, vivíamos en una casita muy humilde, pero al trabajar ahí durante dos años, me pude comprar el terreno acá en El Cruce y hacerme la casita, ya hace treinta y tantos años que estoy acá, desde 1972.

La única casa que había en esa época era la de al lado, la de la Nora Soto de Meier no estaba, si estaba la casita de los ricos al frente, para el lado de la panadería no había nada, solo calle con árboles, ni luz había.
Cuando vivíamos en Huemul arriba, la comida llegaba porque la traían hasta Huemul abajo donde se criaron mis papas y de ahí se la llevaba en carguero de a caballo o en unos carretones que se hacían.

Me acuerdo que le sacábamos los terneros a mamá y los ordeñábamos, le robábamos el azúcar y después hacíamos dulce de leche, con los nabos los enterrábamos en la ceniza caliente, así los comíamos.

Siempre vivíamos solitos ahí, papá venía cada 3 o 4 meses, salía con el tío Chino, hermano de papá, con Roberto Marimón, con el tío Antonio Tierno de las Flores, uno de San Martín un tal Lagos, a papá le decían el Negro, yo era muy chica y no me acuerdo mucho.

Papá no era de contarnos mucho de esos viajes, era bastante callado.

Los inviernos eran muy nevadores, nevaba menos que en la Villa.

Me acuerdo, que para no mojar el calzado íbamos descalzos a buscar agua o si no, nos hacíamos unos tamangos con bolsas de arpillera. Mamá vivía ordeñando, haciendo quesos y lavando ropa, lo que hago yo ahora, ja ja ja.

A veces, la nieve se quedaba 10 o 15 días y donde había árboles no se iba, nevaba mas que ahora.

También me acuerdo de aquella nevada del 44, el tío Pilón iba haciendo túneles por la nieve, el pegaba gritos desde ahí y nosotros no lo veíamos, y mire que papá era alto.
Donde corría el viento en los palos parados del cerco, se hacían unos sillones de nieve.

El camino se hacía a pala , desde la costa hasta nuestra casa, después papá tenía que ir a buscar las ovejas, cortar ramas para que coman, esa nevada mató a muchos animales , también andaba el león , Papá lo salió a seguir con los perros porque mataba a las ovejas.

En la costa del lago no había nieve, ahí estaban los animales.

La ruta era de tierra y bien angosta, los únicos camiones que había eran los del tío Pichón Tierno y el del tío Pilón, hacían viajes de Bariloche a la Villa, después aparecieron los colectivos que iban de Bariloche a San Martín.
Estaba la Mercedes que venía a la mañana a la Villa y volvía a Bariloche por la tarde. Sabíamos quien era, por el ruido del camión , desde la casa lo escuchábamos, el Pocho, el Tierno , el tío Pilón, se sentían en la curva del guardaparque, ahí en la subida.

Desde que tengo conocimiento ya estaba esa casilla.

Ahí, antes de llegar a la curva, estaba la familia Estrada, era gente humilde, el hijo vive acá en las Piedritas, se llama Juan Pascual, la mamá se llamaba Juana pero no le sé el apellido, la hija se llamaba Marcelina.
La viejita murió, está sepultada ahí, la hija también falleció, el llamado Juaco fue el último en quedarse a vivir ahí, también se vino a morir acá, está sepultado en el cementerio. Tenían ciruelos , manzanos, guindas , cerezas, al morir la viejita Parques los sacó.

Antes, los paseos se hacían todos de a pié, íbamos a Santa Maria de a pie , a las Flores, a Ragintuco, salíamos a la mañana y volvíamos a la tarde.

Mas allá de Santa María estaban los Espinosa, mas allá estaba un tío de papá, un tal Antonio Barbagelatta que dejó el terreno tirado, quedaron manzanos y plantaciones.

Mas allá había una familia Mange, hay una quinta y una casa mas abajo, esa casa está. Después casi llegando a paso Coihue estaba una familia Melo, el hijo vive ahora acá en la Villa, el viejito se ahorcó solo en la misma casa, era gente humilde… ahora la casa no está, cerraron todo , hay unas tranqueras bien hechas con candados, me acuerdo que había un manzano al lado de la casa .

También estaban los Newbery que era gente de plata. Más adelante tenía como un matadero el tío Pocho, era después de la curva donde también hay unos
álamos. Había un encargado de los animales , los carneaban para llevarlos a Villa la Angostura.

Arriba están los Quintriqueos, que están desde siempre, todavía vive el viejito, José Quintriqueo, el único que está acá de sus hijos es el Juan que es el recogedor de animales de la Municipalidad…

Que yo me recuerde no funcionaba ninguna escuela en esos lugares, la
única escuela cerca era en la Villa y Bariloche. El tío Pilón vivía cerca del quiosco de Martínez, cuando me quería traer a la escuela, después eso fue una salita de auxilios, eso fue para el año 62.
Después había unos doctores que atendían en la casilla del guardaparque, ahí en la Villa, al lado de la salita vivía la tía Delia Barbagelatta.